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Por: aaaa

Arte: aaaa

Silencio, que nadie escuche

Por: Cristian Castro Rivas

Arte: Ocass

En el pueblo nadie hablaba de las vacas que amanecían muertas, ni de las minas que habían volado en mil pedazos a los hijos de don Fausto. No hablaban de Agustino tocando a su hija, del muro de la escuela que había lesionado a la profesora Carmen, o de las velas que sucumbían en la plaza de barro y que quemaban los pies descalzos de quienes bajábamos del comedor de la alcaldía después de las novenas.

Dios no visita los países latinoamericanos

Por: Fabricio Gutiérrez

Arte: Fabricio Gutiérrez

1

La lancha de rescate chocó contra el cuerpo.

Más de una hora buscando el cuerpo de mi primo

y lo encuentran pasándole encima.

Cuando lo sacaron, el rostro estaba desfigurado:

fue la misma lancha, observó alguien.

Mis tíos estaban furiosos,

yo sentí que la vida se reía de nosotros,

como si desde el agua, con una mano, además, nos salpicara.

Se llevaron el cuerpo.

Mis tíos y yo regresamos a casa.

El aire de la mañana era fresco como un puñado de hierba

–con hormigas– en la garganta.

 

2

“Tan solo un saxofón”, cuento de Lygia Fagundes Telles y apuntes de traducción

Por: Zyanya Ponce Arte

Arte: @elquedibuja_encuentra

Mi primer día en la historia de la humanidad

Por: Richard Jaimes

Arte: Octavia Russo

Un pueblo que huele a miel derramada…”
Juan Rulfo

 

Es inevitable no pasar la lengua sobre tanta miel derramada,

degustar la sangre, el perdón y el olor de todos los pecados,

cuántas veces me he visto caer arrepentido sobre una tierra vacía

buscando entre las piedras que me azotan la respuesta

un camino menos doloroso;

pero la arena penetrante de los poros

me hace vulnerable a tanto viento sin dueño,

¿Quién teme a Reinaldo Arenas? Notas sobre el exilio

Por: Ana Lilia Félix Pichardo

Arte: Leonardo Gómez

El 7 de diciembre hace treinta años Reinaldo Arenas pierde la vida. Diez años después de su salida de Cuba, toma la decisión de suicidarse a causa de los malestares causados por la enfermedad del SIDA. Gira entorno a él una serie de símbolos y mitos aún tan fuertes y oscuros que su nombre continúa siendo impronunciable en Cuba. A diferencia de otros autores rehabilitados por el sistema político cubano e insertos con homenajes al campo cultural, la figura de Arenas posiblemente nunca alcance ese estatus en la isla bajo el régimen revolucionario.

En Tepotzotlán se cuenta que hay un duende que se llama Cipitío. Barrigón, bigotudo, pulquero de a maíz y travieso con las chilindrinas. Este Cipitío presume el don de la ubicuidad, pues igual se aparece en una nación que en otra, por mucho trecho que las separe. El Cipitío es nahua y nahual. Azteca, pues. Y consabido es que a los aztecas les gustaba caminar. Andaban y andaban y andaban hasta gastar los cacles. De tanto peregrinar, dejaron atrás México y llegaron a Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragüa, donde aún persisten pípiles y nicaraos.

'Nukanchis kan causay pachacaypi' Selección bilingüe

Por: Fredy Chicangana

Arte: Alejandra Urrego

Hapttay pachamanta

Ñukapi chaskichiy hapttayshuk pachamanta chaypipak causay

Caycca pachak´uikamanta ñukapiñiy:

Chaypi llank´ay, chaypi camay cjullu-huahua,

chaypi cjamuy qan muchhascca sara

Chaypacha pallacuy hapttay chay pachamanta

quinchaykuna rumimanta mana yakuimapak

ñukapimuyuy

huaccaychay ppuyñu maki ñukamanta, kcoñichiykuna

huaylluyñukamanta callarinari llank’ayman…

Punchau-punchau takipayman chayta hapttay pachamanta

chaypacha hamuy añankukuna, chillikpay, pisccotutapay

amarucuna ichupampak

Nunca nos presentaron formalmente.

Comenzamos a hablar sobre albañilería

y pronto ya sabíamos del otro

a qué fortuito rumbo adjudicarle

estar ahora aquí, tan lejos ambos

de nuestro respectivo punto de partida.

 

Cada tanto me llama por algún trabajo

o llega hasta mi puerta para intercambiar una herramienta.

Ahí te busca Santiago, me avisan.

 

México, ¿cómo va?, me dice.

No es que se olvide de mi nombre o no lo sepa;

sabe muy bien cómo me llamo.